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    February 20

    Poemas de Puentes de sueños -2-, de Henrik Nordbrandt

     

     Sueño sobre el agente ejecutivo

    El agente ejecutivo vino con un policía y un médico

    y un tosco aparato que tardé un rato en entender

    que era una mesa de operaciones portátil.

    No me anestesiaron, no había dinero para ello, dijeron.

    Cada vez que me cortaban algo trazaban una raya

    en la lista que traían sobre alguno de los asientos de mis deudas.

    Los ojos fueron lo penúltimo. Luego no quedaba más que el corazón.

    <En verdad que lo siento> dijo el agente ejecutivo

    y me imagino que en su voz pude oír

    algo que parecía compasión, <pero usted aún nos debe

    una buena cantidad así que nos vemos obligados a llevarnos el corazón.>

    Aquel dolor fue el peor que he experimentado nunca

    un dolor que nadie podía imaginar  que pudiera sentirse en sueños.

    Me dolió tanto como cuando pienso en ti

    y se apoderan de mí unos celos furiosos, enfermizos, ciegos.

     

    Grito

     

    Pude haber gritado

    si no hubiera sido por el cielo.

    Pude haberme ido

    si no hubiera sido por la tierra.

    Pude haber dicho todo

    si no hubiera sido por el mar.

     

    El cielo está cubierto de nubes.

    La tierra está desnuda, agrietada y polvorienta.

    El mar no es nada

    comparado con la distancia que hay entre tú y yo.

     

      

    He dejado al sueño ser sueño

     

    Dejé al sueño ser sueño.

    El bosque quedaba atrás.

    El lago no reflejaba ni un árbol.

    En la estación del año contraria

    se cerró una puerta de coche.

     

    Me había subido

    antes de haber oído el sonido

    y en el camino de vuelta bajo el puente

    la luna colgaba como una pieza de la máquina

    que mis sentidos habían ensamblado

     

    cuando ellos no podían llegar a mí.

    La escarcha cubría la hierba.

    Mi amada me esperaba en la cabaña.

    Y el tiempo apenas había podido pasar

    porque yo todavía no había llegado.

     

     

    February 17

    Poemas de Puentes de sueños -1-, de Henrik Nordbrandt

    Henrik Nordbrandt (Copenhague, 1945)

    Puentes de sueños. traducción Francisco J. Uriz. Visor 2.008.

    Para este poeta danés es un libro único en su trayectoria: los poemas son sueños llevados directamente al papel, sin retoques – contraportada del libro-.

     

     

    Fondeadero

    1

    Fondeadero de finales de verano. Sol en los costados de los barcos

    que se prolonga en el agua todo lo que alcanza la vista.

     

    Hay más profundidad que en alta mar

    y no se sabe lo que llega antes:

     

    Esta idea o la sombra de una nube

    que de pronto apaga el minio del viejo acero.

    2

    A lo lejos, en el canal, se levanta el viento. Comienzan

    a caer gotas grandes y cálidas.

     

    Abajo, en el fondo del agua enturbiada,

    mis pies brillan como en el hospital.

    3

    Después de años embarcado regreso a casa

    tarde, sudando en el atardecer

     

    cubierto de llagas sangrantes y hojas amarillas

    con tierra en los zapatos y en el dobladillo del pantalón.

     

    Voy a explicar el sueño que yo sueño

    al mismo tiempo en que tiene lugar

     

    en un gran salón de conferencias vacío que huele a cloro.

     

    Sueño sobre ejecución

     

    Me puse en una fila de personas

    que exactamente igual que yo

    no descubrieron hasta demasiado tarde

    que estaban haciendo cola para ser ejecutados.

    Por lo demás, hasta entonces, el ambiente había sido excelente.

    Habíamos intercambiado cuentos y chistes

    repartido cigarrillos y las botellas habían pasado de mano en mano

    y el tiempo era estupendo

    ni demasiado frío ni demasiado caluroso.

     

    Al verme ante el verdugo le indiqué:

    Yo soy el inventor

    del aparato que está usando

    y hasta podría traerle el número de la patente

    si simplemente espera un poco.

    Pero no me sirvió de nada.

    Mi cabeza salió volando

    tras lo que me quedé un ratito mirando

    cómo decapitaban

    a los que habían estado detrás de mí en la cola.

    Todo recién ejecutado exclamaba lo mismo

    que por cierto también habían sido  mis

    primeras palabras en el más allá:

    << ¡Cómo se puede ser tan tonto!

    ¡Cómo se puede ser tan tonto!>>

     

    de esa manera un sueño

    con la ventana abierta de par en par hacia los ruiseñores

    y una vela encendida en la mesilla de noche

    me proporcionó una nítida imagen sobre

    la situación del hombre.

     

    Pintura sobre yeso

     

    Casi me había dormido

    cuando un negro sentimiento

    se introdujo entre los blancos

    que recién habían empezado a adquirir forma.

     

    Fue violento como un terremoto

    pero más duradero.

    Todo se petrificó. Todo se agrietó.

    Mi vida se convirtió en una pintura al fresco.

     

    Al poder moverme de nuevo

    yo dejaba tras de mí

    un encarcelamiento milenario.

     

    ¿Qué importaba eso, si descansas

    en brazos de otro?

     

    En todo caso yo me marcharé.

     

    Fuera de esta habitación oscura, mohosa

    corre el agua bajo el sol

    bosques resplandecientes llegan al mar

     

    y por la tarde

    flirtean los jóvenes en los puentes.

     

    Esta noche mi sueño será ligero

    como la sombra

    de una piedra blanca en el fondo.

     

     

    January 09

    Si estoy de pie, Lo efímero, Estoy sentada en la ramita de mi sensatez, Petrificación, Anhelo y Los alfabetos existen, de Inger Christensen

    2.004 © janus kodal

    Inger Christensen (Vejle, Dinamarca. 1.935- 2.009). Esta poeta danesa murió el pasado día 2 de Enero. El oteador rip me dijo que releía sus poemas en la Antología de Poesía nórdica de F. J. Uriz.   Hago lo mismo. Va por ti, Inger.

     

    Desde la antología Poesía Nórdica, de F. J. Uriz  - Ediciones de la torre, 2ª edición 1.999- :

    Si estoy de pie, Lo efímero, Estoy sentada en la ramita de mi sensatez, Petrificación, Anhelo y Los alfabetos existen.

     

    Si estoy de pie

    sola en la nieve

     es lógico

    que yo sea un reloj

     

     ¿cómo iba si no la eternidad

    a encontrar su camino?

     

    Lys, 1.962

     

    Lo efímero

     

    La piedra en la playa se evapora.

    El lago perece bajo el sol.

    Los esqueletos de los animales

    están ocultos bajo las arenas eternas del desierto.

    Las cosas caminan,

    mueren una en la otra,

    navegan como pensamientos

    en el alma del espacio.

    Caravanas de arena viva.

     

    ¿Es esto una amenaza?

    ¿Dónde está mi corazón?

    Prisionero en la piedra.

    Escondido en un lago.

    Latiendo profundamente

    en un camello jorobado,

    que yace en la arena

    gimiendo y va a morir.

     

    Lys, 1.962

     

    Estoy sentada en la ramita de mi sensatez
    serrando, serrando con una tosca sierra oxidada
    juguete escondido de mi infancia


    sierro sierro se acerca el invierno
    apresuraos apresuraos manos ansiosas
    arrojadme arrojadme a mí misma

    Lys, 1962

     

    Petrificación

     

    Allá en la mesa

    están mis manos

    Debajo en el suelo

    están mis pies

    Fuera

    muy lejos en algún lugar

    yo no veo

    lo que tu ves

    con mis ojos

     

    Graes, 1.963

     

    Anhelo

     

    Respiro por mi herida

    me quedo levantada por la noche

                         la luz encendida

    busco

    busco con las manos

    aunque veo

    encuentro una grieta en el muro

                                te beso

    Graes, 1.963

     

     

     

    Los alfabetos existen
    la lluvia de los alfabetos
    la lluvia que se cuela
    la gracia, la luz

    interespacios y formas
    de las estrellas, de las piedras

     

    el curso de los ríos
    y las emociones del espíritu

     

    las huellas de los animales
    sus calles y caminos

     

    la construcción de nidos
    consuelo de los hombres

     

    luz diurna en el aire

    los signos del cernícalo

     

    comunión del sol y del ojo

    en el color

     

    la manzanilla silvestre

    en el umbral de las casas

     

    el montón de nieve, el viento

    la esquina de la casa, el gorrión

     

    escribo como el viento

    que escribe con la escritura

    serena de las nubes

     

    o rápidamente en el cielo

    como con golondrinas

    en trazos que desaparecen

    escribo como el viento

    que escribe en el agua

    estilizada y monótonamente

     

    o rueda con el pesado alfabeto

    de las olas

    sus hilos de espuma

    escribo en el aire

    como escriben las plantas

    con tallos y hojas

     

    o dando vueltas como con flores

    en círculos y mechones

    con puntos e hilos

     

    escribo como el borde de la playa

    escribe una orla

    de crustáceos y algas

     

    o delicadamente como con nácar

    los pies de la estrella de mar

    y la baba del mejillón

     

    escribo como la primavera

    temprana que escribe

    el alfabeto común

    de anémonas, de hayas

    de violetas y de acederillas

     

    escribo como el verano

    infantil como el trueno

    sobre las cúpulas de la linde del bosque

    como blanco oro cuando maduran

    el relámpago y el campo de trigo

     

    escribo como  un otoño

    marcado por la muerte escribo

    como esperanzas inquietas

    como tormentas de luz

    atravesando recuerdos brumosos

     

    escribo como el invierno

    escribo como la nieve

    y el hielo y el frío

    y la oscuridad y la muerte

    escriben

     

    escribo como el corazón

    que late escribo

    el silencio del esqueleto

    y de las uñas y de los dientes

    del pelo y del cráneo

     

    escribo como el corazón

    que late escribo

    el susurro de las manos

    de los pies, de los labios

    de la piel y del sexo

     

    escribo como el corazón

    que late escribo

    los sonidos de los pulmones

    de los músculos

    del rostro, del cerebro

    y de los nervios

     

    escribo como el corazón

    el corazón que late

    los gritos de la sangre y de las células

    de las visiones, del llanto

    y de la lengua

     

    Alfabet, 1.981

     

     

    Otros poetas daneses de esta antología en http://trayectosdesdebabia.spaces.live.com/Lists/cns!68FDE7AF8B7645EE!418/

    Michael Strunge,   Pia Tafdrup, Meter Laugesen y Soren Ulrik Thomsen, Henrick Nordbrandt, Uffe Harder, Benny Andersen, Jorgen Sonne  y  Jorgen Gustava Brandt, Erik Knudsen e Iván Malinowski, Thorkild Bjornvig , Oleg Sarvig, Ole Wivel y Frank Jaeger, Halfdan Rasmussen y Tove Ditlevsen, Jens August Schade y Gustaf Munch-Petersen, y Paul la Cour.

     

     

     

     

    August 20

    Discurso para abogar por los esperanzados - fragmentos-, de Martin Hamburger

    Martin Hamburger (St. Gallen, 1.951)

    Discurso para abogar por los esperanzados – fragmentos-

    No tenemos ni más ni menos

    Hemos aumentado las cosas

    los jeans los calzados deportivos Adidas los T-Shirts

                   las camisetas de una university cualquiera

    No tenemos ni más ni menos

    No pensamos

    que nos podría bastar

    ni en un asomo de precaución suiza

    en un momento de supuesta revelación

    de la llamada hora de la verdadera sensibilidad

    como si un niño de cinco años se despertara a media noche

    de repente convencido de ser un adulto

    No pensamos que nos podría bastar

    de ningún modo

    Queremos un trajecito con encajes para nuestra codicia

    (…)

    *

    Entre nosotros  los sentimientos son dispares

    Entre nosotros ninguno sufre hambre

    Pues ASIA NO NOS PERTENECE

    decimos e interiormente uno se ríe

    como de un chiste indecente

    Entre nosotros nada anda mal

    Cada uno cuenta el dinero

    La nutrición es deficiente

    Entre nosotros nada anda mal

    En el interior del país la necesidad aún está dentro del marco

    dorado oval y desempolvado

    *

    Debemos por tanto dejar de comer plátanos

    Deberíamos ir a pie más a menudo

    Sabemos

    La naturaleza se basta sin el hombre

    La naturaleza no depende de nosotros

    Un planeta

    más o menos

     Imagen desde su página web http://www.martin-hamburger.ch/ (en alemán)

    Liquidación, Fusión y Sopa de letras, de Klaus Merz

    Klaus Merz (Aarau, 1.945)

    Liquidación

    Aún cuelgan en el balcón

    las pieles invernales del año pasado,

    mi amarillento vestido de metáforas.

    Es hora de derribarlo,

    antes de que caiga la primera nieve

    que me llene los bolsillos viejos

    otra vez de frío.

     

    Fusión

     

    el que se enfrentó a los molinos

                           de viento,

    el guerrero valiente,

    se ha acogido a su enemigo

    como amigo,

                            se ha hecho molinero.

     

    Sopa de letras

     

    el alfabeto se precipitó

    de las palabras:

     

    sacamos el caos

    a cucharadas.

    Muerte por kilo, de Franz Hohler

    Franz Hohler, también escritor y cabaretista

    Franz Hohler (Biel, 1.943)

    Muerte por kilo

    Hoy

    ha habido en Jelmoli

    una subasta de libros

    había que pagar sólo el peso

    exactamente

    8 francos por kilo.

     

    Entre guías

    cuentos de caballos

    y viejas novelas de Raffael Ganz

    me saltó a la vista

    <La muerte de Anton von Webern>.

    Fue fusilado

    por soldados de ocupación

    al final de la guerra

    tanto supe

    ¿pero cómo y por qué?

    Yo quería

    el libro

    y cuando la vendedora

    lo colocó sobre la balanza

    en compañía de música de Modern Talking

    y con la voz

    de una verdulera dijo:

    360 grs. : 2, 90, por favor

     

    Murió Anton von Webern

    Por segunda vez.

     

     

    August 10

    Discusión pública y Hoy, de Dieter Fringeli

    Dieter  Fringeli (Basilea, 1.942)

    Discusión pública

    Quien escribe

    está majareta

    quien escribe

    vive

    quien vive está majareta

    quien está majareta

    vive.

     

     

    Hoy

    nada

    nada más

    aun nada más

    sólo tú

    sólo yo

    y nada en medio

    August 09

    Extractos del alfabeto, de Beat Brechbühl

     

    Acumuladores

    Trabajar aún más

    Ganar aún más

    engullir aún más

    Joder aún más

    Pagar aún más

    Rezar aún más

    VIVIR

              aún

                      menos.

     

    Construcción de garajes

    Nuestros garajes

    deben estar limpios y tener calefacción

    no

    como en Anatolia, en la India,

    o en Indochina

    las viviendas y las casas

    de la gente.

     

    Fabricación de ataúdes

    Helos ahí:

    Ford

    Opel

    VW

    Citroën

    Fiat

    Toyota

    Ferrari

    etcétera

    por nombrar sólo algunas de las instituciones más serviciales.

    Extractos del alfabeto

     

    Beat Brechbühl (Oppligen, 1933)

    July 10

    Vete otra vez, vete, de Werner Bucher

     

    Werner Bucher (Zúrich. 1.938)

    Vete otra vez, vete

    Soy un turco, un turco,

    y yo tiré la piedra,

    tiré siempre la piedra

    al árbol, en

    el árbol, sobre el árbol

    y ella no cayó,

    no cayó,

    se quedó en el árbol,

    fue el árbol, el árbol,

     

    él tiene mi piedra,

    tiene mi piedra

    y yo quiero mi piedra

    yo quiero mi piedra, ¡oh, Estambul!

    qué lejos has huido,

    desde lejos oigo cómo

    respiras, cómo gritas

    y cómo te asesinan, con

    la piedra , con la piedra

    arriba, en el árbol.

    Soy un turco, un turco

    y en todas partes donde llamo

    dadme el piso,

    dadme la piedra

    me dicen, eres un turco, un turco,

    nos robas las mujeres,

    nos robas el tiempo,

    vete otra vez, vete

    a los palomares,

    al ruido de los bazares.

    Pero yo no me voy, no,

    yo no me voy,

    quiero la piedra, la piedra,

    el piso con el que sueño.

     

    Mi cuchillo es afilado, y es mío.

     Su página web – en alemán- http://www.wernerbucher.ch

    July 07

    Conversación nocturna, de Elisabeth Meylan

    Una de las obras de la exposición Desguaces, de Juan Pedro Sánchez Amado

    Elisabeth Meylan (Basilea, 1.937)

     

    Conversación nocturna

    Él quiere saber si ella

    teme tormentas y por qué

    en los momentos más felices

    emprendía constantemente la huída.

    Ella reflexiona, un rayo

    ilumina el paisaje extraño delante de la ventana.

     

    Las tormentas no las teme,

    contesta ella, solamente la felicidad.

     

    Luego llueve,

    en su susurro acelerado

    se quita el afeite de los ojos

    y se ocupa en hacer

    las maletas, mientras él,

    echado en la cama, estudia el itinerario

    para el día siguiente.

     

    Y lo que atañía a la muerte,

    quiere saber él, si ella

    teme la muerte.

     

    La muerte no, contesta ella,

    solamente la felicidad.

    July 02

    Muleta, de Rolf Hörler

    Rolf Hörler (Uster, 1.933)

     

    Muleta

     

    El blanco pliego de papel,

    que me provoca de la misma manera

    que la muleta

    al toro en Pamplona,

    es mi arena,

    y como el toro

    que acepta el combate

    no tengo apenas otra alternativa.

    Mientras mis ojos

    puedan percibir el blanco

    que me concede

    acometividad y empuje,

    estoy ciego

    al griterío de la multitud

    y a la superioridad

    de un matador imaginario.

    A pesar de todas las heridas,

    creo en mi invencibilidad,

    olvido la punta de la espada

    que viene dirigida hacia mí,

    y recibo finalmente

    sorprendido

    la estocada mortal.

    June 28

    Para qué lo bello el cincel los dioses y Congelado río, de Werner Lutz

    Werner Lutz (Wolfhalden, 1.930)

    Para qué lo bello el cincel los dioses

    para qué las alas la alegría

    si todo finalmente vuelve a hundirse en el suelo

    para qué se adorna el peral

    con la canción del mirlo

    para qué las espaldas curvadas,  para qué el sudor

    apenas nos paramos nos adelanta el pasado

    Congelado el río

    congelada la lejanía

    los días bailan sobre el vidrio

    fácilmente se quiebran los pasos

    fácilmente se quiebran los propósitos

    lo que pienso por la mañana

    se parece al cristal

    lo que pienso por la tarde

    me arrulla con la niebla

    y lo que quería emigrar

    se queda aquí

     Fondo: Galaxias espirales, imagen multiplicada

    June 22

    Ostia antica y poemas de Cuerpo a cuerpo, de Rudolf Peyer

     

    Rudolf Peyer (Olten, 1.929)

    De la antología de Davi, Ostia antica y uno de los poemas de amor de Cuerpo a cuerpo:

    Ostia antica

    Insensible,

    el tiempo bendice

    lo humano.

    El día

    se ofrenda a sí mismo.

    Tomillo pisado

    recuerda

    la sandalia de Adriano.

     

    Cerrada
    tu boca
    a besos

    Trituradas, ay,
    las bellas palabras
    entre lengua
    y diente.

    Tragada, incluso,
    la palabra
    amor.

     

    Otro poema de Cuerpo a Cuerpo:

    Mi búsqueda

    se agota

    en ti

     

    eres,

    en una,

    todas.


    “Cuerpo a cuerpo” 100 poemas de amor en 40 años, edición bilingüe con traducciones del propio autor, con Jesús Irsula . Colección sur. VII festival de poesía internacional de la habana 2.002. Puedes descargarlo de forma gratuita en http://www.esquife.cult.cu/biblioteca/libros/bib015.htm

    June 12

    Palabras son sombras, de Eugen Gomringer

     

     

    Eugen Gomringer (Cachuela Esperanza, Bolivia. 1.925. Reside en Wurlizt, Alemania)

    Este poeta suizo nacido en Bolivia publica en 1.953 Constelaciones, abriendo paso al Concretismo.

    "Constellations"

     

    Palabras son sombras

     

    palabras son sombras

    sombras se vuelven palabras

     

    palabras son juegos

    juegos se vuelven palabras

     

    son sombras palabras

    se vuelven palabras juegos

     

    son juegos palabras

    se vuelven palabras sombras

     

    son palabras sombras

    se vuelven juegos palabras

     

    son palabras juegos

    se vuelven sombras palabras

     

    June 03

    Esperar y Más allá, de Kuno Raeber

    Kuno Raeber (Klingnau, 1922-1.992)

     

    Esperar

    Estar tendido inmóvil en la poca profunda

    inmóvil agua inmóvil

    en el imperceptible

    paso migratorio del sol.

    Esperar al pez con la moneda en el vientre

    a la paloma con el mensaje en el pico.

    Esperar a la ola que coge a la

    ola que traslada a otra parte.

    Y estar tendido y esperar.

     

    Más allá

    Más allá de los pantanos

    negruzcos detrás de la maleza

    seca de la franja ancha

    de grava en la orilla

    más allá de las cuestas

    ventosas con las chozas

    más allá de los abismos llenos

    de esqueletos más allá de las lanchas

    averiadas de las tempestades de los naú-

    fragos de los mila-

    grosos salvamentos más allá

    más allá de los golfos

    cálidos de las islas

    encantadas más allá del borde

    más extremo y del último del últimí-

    sinm momento

    más allá

    May 31

    Metáfora y Continuo, de Erika Burkart

     

     

    Erika Burkart (Aarau, 1.922)

    Metáfora

    La nieve es una metáfora

    Tú sabes para qué,

    No se lo digas a nadie,

    si nieva

    se hunde la tierra,

    se abre el cielo,

    mas el amor tiene

    un ojo de menos;

    con su ceguera

    cuenta la muerte.

     

    Continuo

    Los que sufrieron, murieron,

    murieron los testigos,

    murió el sufrimiento.

     Quizás

    quede una alegría

    Que nadie atestigua.

     

    Bailarinas de la compañía de danza flamenca Somorrostro, en Inconnexus XXI – la misma foto, tres bailarinas, aquí multiplicada-
    May 24

    Piedras, Contra la corriente y El pan nuestro de cada día, de Kurt Marti

    De Kurt, en castellano, Oraciones fúnebres -traducción del mismo autor de esta antología- Hiperión 1.998

    Con música: Chris Walden Big Band & St Martins Choir - "Kurt Marti Suite": Jazz. Sus poemas también forman parte del repertorio del grupo suizoargentino de música clásica contemporánea Travesías.

    May 20

    A Europa, de Friedrich Dürrenmatt

    El mundo de los Atlas, pintura de Dürrenmatt, más conocido como autor teatral

    Friedrich Dürrenmatt ( Konolfingen, 1.921-1.990)

    A Europa

    Tú tiras con las manos vacías

    siempre hacia horizontes más purpúreos.

    En el reflejo de tus incendios

    te arde la frente otra vez.

     

    Cada vez más ávidamente te traga la penumbra

    que sigue tu día desacertado.

    La hierba que se alza detrás de ti

    borra tu huella.

     

    Inútil es lo que haces. Tus planes,

    habladurías,

    acortar los peldaños

    que te conducen a la tumba, esqueleto parloteante.

     

    Puerta tras puerta te abre la noche callada.

    Sin ser oída se extingue tu queja.

     

    ¡Europa!

     

    ¡Cómo has perdido el favor que te iluminó,

    Cómo has gastado tu mediodía!

     

    El sol se levanta ahora para otra generación

    que no es hija tuya,

    madre muerta.

    En la lluvia, de Silja Walter

     

    Silja Walter ( Rickenbach, 1.919)

     

    Sor María Hedwig desde 1.948

     

    En la lluvia

     

    El día está pálido de la lluvia.

    Uno va y viene sin llegar muy lejos.

    Sufro por tu culpa

    con mucha tristeza.

     

    Camino con las manos caídas

    por senderos que llevan al lago.

    Allí abajo debe acabar todo:

    la pena y el paseo.

     

    ¡Qué bajo planean los pájaros!

    Se dejan llevar por el viento.

    La lluvia azota las velas,

    a mí me deja plantada.

     

    May 16

    Mi corazón, de Gerhard Meier

    Gerhard Meier (Niederbipp, 1.917)

     

    Mi corazón

     

    Debo tener un corazón

    de hierro

    noto que

    se oxida

     

    Se parece al buen

    gallo

    que adorna

    un campanario

     

    Y también cambia

    según el viento

    y vive como él

    sobre un vientre estrecho

     

    Y cacarea

    Si tiene

    frío